Fruti-curiosidades: sabores que evocan recuerdos

No deja de aSabores que evocan recuerdos 15sombrarnos la capacidad que tienen algunos sabores de trasladarnos a lugares recónditos de la memoria. Un cliente nos contaba hace poco cómo nuestras frutas y verduras le hacían viajar hasta Aragón, la tierra en la que pasó los veranos de su infancia. Nos decía que dar un mordisco a uno de nuestros melocotones era como volver a aquel pueblo de pequeños tejados y luz anaranjada en el que había sido tan feliz.Sabores que evocan recuerdos 10

Nuestros clientes nos comentan cada vez más a menudo el gustazo que les da llevarse a la boca frutas y verduras “que saben a lo que tienen que saber”; y la verdad es que hace muchísima ilusión ver que tantas horas de esfuerzo dan sus frutos, y que precisamente esos sabores tan auténticos despierten sensaciones y recuerdos muy poderosos que permanecían adormecidos.

Susan Whitbourne, profesora de psicología de la Universidad de Massachusetts (EEUU), nos da una explicación científica al hecho de que los recuerdos asociados a la comida sean tan poderosos: “cuando se come no sólo se usa la vista o el guSabores que evocan recuerdos 11sto, se involucran los cinco sentidos y eso ofrece un gran potencial para aumentar la memoria de la comida“.

También destaca la importancia de la parte emocional que rodea esos recuerdos: “los recuerdos de la comida provocan mucha nostalgia porque existe todo ese contexto del lugar donde se prepara o se come, así la comida se convierte en algo simbólico, con otro significado. Muchos de nuestros recuerdos como niños no son tanto la tarta de manzana, por ejemplo, sino la experiencia completa de ser parte de una familia, o del ser cuidado con cariño, que le añaden un significado adicional a la cualidad sensorial”.

Un ejemplo precioso es esta escena de esa pequeña obra de arte que es “Ratatouille” en la que el implacable crítico que atemoriza al protagonista sucumbe a un plato magistral que le traslada al corazón de su niñez:

Hay bocados que transportan a la infancia y sus veranos infinitos o al olor de aquella historia que no pudo ser. El detonante puede tener mil rostros: un bizcocho de naranja, un melocSabores que evocan recuerdos 13otón recién cogido del árbol, unas cremosas croquetas o un guiso preparado con todo el amor del mundo (e ideado por una rata con mucho talento, dicho sea de paso). La cuestión es que el aroma y el sabor del ingrediente o plato despierten una parte de nuestra memoria que nos haga viajar en el tiempo con una nitidez absoluta.

Esto sucede porque nuestro cerebro integra todos los estímulos que acompañan a las experiencias culinarias: aromas, colores, sabores… y tambiénSabores que evocan recuerdos 7 sentimientos -ya sean positivos o negativos-. Es curioso cómo generamos rechazo a comidas, ingredientes o restaurantes que nos traen malos recuerdos.

Esto tiene que ver con la aversión condicionada al sabor, una estrategia de supervivencia que explica a la perfección el psicólogo y neurocientífico Hadley Bergstrom, profesor asistente de psicología en Vassar: “la memoria del gusto tiende a ser la más fuerte de las memorias asociativas. Incluso si enfermas horas después de haber consumido un alimento, un recuerdo sumamente poderoso de la comida que ingeriste y del lugar donde lo hiciste regresará con gran fuerza”.

Se puede coger manía a una paella exquisita porque la comimos con el brazo recién escayolado; a la tortilla que nos hizo contraer la salmonelosis; o a esos Sabores que evocan recuerdos 8espaguetis que masticábamos con un nudo en la garganta. Y todo lo contrario, claro. Adorar un desayuno recién hecho porque nos recuerda a una persona que todavía nos hace sonreír -incluso aunque no queramos- o a esa pizza que compartimos con nuestra mejor amiga antes de un viaje emocionante.

Ese mismo impulso también nos lleva a elegir un alimento por encima de otro, aunque no sea la opción más atractiva. Es lo que ha determinado un estudio de la Universidad de Basilea publicado en la revista científica Neuron. Dicha investigación explica cómo influye la memoria en nuestros gustos y aversiones culinarios; cómo escogemos de un modo inconsciente los alimentos asociados a recuerdos. Sebastián Gluth, autor principal del estudio, afirma que “construye un puente entre dos campos de investigación centrales de la psicología: la memoria y la investigación de la toma de decisiones“.

Estaremos atentos a todas las noticias relacionadas con este tema tan fascinante, y por supuesto seguiremos disfrutando de cada bocado intensamente 😉

 

 

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *